Nació en Radicena, en la región de Calabría, entonces perteneciente al reino de Nápoles, en 1651. La única noticia que se conoce sobre su familia, es que su hermano, Giovan Battista, fue Abate del convento dominico de esta población.

Se sabe que estudió en Nápoles, al parecer con los jesuitas, y que obtuvo el grado de Doctor en Derecho. En realidad sólo se tienen datos de su vida adulta, en la que muestra algunos rasgos sobresalientes, como el de ser juez en diferentes periodos. Las fuentes para el estudio de su pesonalidad son sus propios libros y las dedicatorias que preceden a las diversas ediciones de los mismos.

A partir de 1686 inicia un amplio recorrido por Europa, en el que visita Viena, varias ciudades de Francia, Londres, Brujas, Amberes, Amsterdamm, Nimega y Colonia.

Más tarde llega hasta Hungría, donde se ve involucrado en el sitio de la antigua ciudad de Buda. Allí participa como soldado mercenario en la defensa de los intereses austriacos contra los turcos. Con los méritos que obtiene en esta campaña abriga la pretención de conseguir un puesto honorable en su tierra natal; de manera que viaja a Madrid, residencia de Carlos II y cede del Consejo de Italia, pero el monarca le concede solamente el cargo de Auditor por dos años. Entonces comienza a escribir sus libros, de los que el primero, Viajes por Europa aparece en 1693.

Se tiene noticia de que Gemelli Careri sufrió dos procesos jurídicos, aunque se desconocen las causas de estos, y su naturaleza. Pero es probable que hayan sido uno de los motivos para alejarse de Italia, e iniciar a los cuarenta y dos años de edad, su gran viaje de vuelta al mundo. Intenta convencer a algunos amigos de que lo acompañen en su larga travesía, pero al no conseguirlo, parte solo, nuevamente desde Nápoles, el 13 de junio de 1693.

Los medios de que Gemelli disponía para su Peregrinación (como él mismo la llama) eran escasos, no contaba con una fortuna familiar que lo financiara, ni era propiamente un comerciante; sin embargo sus mismos escritos dan noticia de que sí realizaba cierto tipo de compra-ventas, que le permitían sustentar esos largos trayectos. A este respecto el siguiente párrafo resulta muy ilustrativo:

"Es pues no sólo utilísimo, sino cómodo y honesto viajar "a la mercantil"; siempre que el amor a la ganancia no se adueñe de tal modo de nuestro ánimo, que haga olvidar el verdadero fruto que de tales fatigas debe recogerse. Es decir, el conocimiento de los ritos y de la religión de los diversos pueblos; y la deleitosa observación de las cosas naturales, de los edificios, y otras por el estilo." (Lib. I, cap. I)

De hecho Careri hizo, en algunas ocasiones comentarios críticos, o burlones acerca de los comerciantes que se dedicaron a viajar para enriquecerse, y que luego escribieron la experiencia de sus viajes.

Por otra parte siempre tuvo el recurso infalible de sus relaciones con los frailes católicos, que incluso en los sitios más apartados le ofrecieron alojamiento y resguardo.

También en sus escritos el napolitano menciona otra posible fuente de ingresos que pudo haber practicado: Al hacer una descripción del viajero ideal, comenta que es muy útil tener conocimientos básicos de cirugía y herbolaria, a fin de poder realizar "curaciones", ya que por lo general en los poblados recónditos se carece de médico. Véamos nuevamente el comentario al márgen:

"Causa de ello es la suma ignorancia de aquellos pueblos acerca de tales oficios, y de la falsa opinión que tienen de que son todos los europeos perfectos médicos: cuando apenas en las ciuades famosas nosotros tenemos quien de ciencia tan dudosa pueda estimarse entendedor." (vol. I, cap. I)

A su regreso a Europa le recibe la noticia de la muerte de su hermano quien lo había dejado como heredero. Y una vez en Nápoles, comienza de inmediato a trabajar en la preparación de su libro más importante, Giro del mondo (Vuelta al mundo), del cual se publica el primer tomo un año después de su regreso (1699), y el último un año después.

Los libros de Gemelli fueron rápidamente traducidos al inglés y al francés, cobrando una gran fama en Europa. Entonces, seguro del renombre que le había dado su obra, se dirigió a la reina de España para solicitarle un cargo digno en su ciudad natal, lo que había sido su anhelo desde casi una década atrás. Este por fin le fue concedido; a partir de 1708 y hasta 1725, año en que muere nuestro personaje, ocupó el puesto de Juez de la Vicaría y Auditor de la Escuadra de las Galeras de Nápoles.

No se sabe nada de su vida sentimental. Algunos investigadores han afirmado que contrajo matrimonio al establecerse definitivamente el Nápoles, después de su larga peregrinación; y otros han atribuido sus viajes al deseo de escapar a problemas familiares.

Gemelli conoció la fama, vio sus libros traducidos a otros idiomas; pero también sufrió diferentes acusaciones que se hicieron tanto a sus escritos, como a su persona.