1938. Saturnino Cedillo se rebela en contra de el gobierno
Agn, Archivo Fotográfico Díaz, Delgado y García, caja 68/1.

La oposición mas extrema a la política petrolera cardenista, en el plano interno, provino del cacique de San Luis Potosí y ex secretario de agricultura, Saturnino Cedillo; quien inicialmente había apoyado a Lázaro Cárdenas en su conflicto con Plutarco Elías Calles, pero empezó a distanciarse de él por estar en desacuerdo con su programa de reformas. La posibilidad de una revuelta encabezada por éste cacique no era desconocida por Cárdenas.

Mes y medio después de decretarse la expropiación, el 15 de mayo de 1938, la legislatura de San Luis Potosí dio a la publicidad un decreto desconociendo al General Lázaro Cárdenas como presidente de la República. En el mismo se destacaba que la expropiación petrolera no favorecía a la economía del país.

La rebelión Cedillista nunca tuvo posibilidades de triunfo. Cárdenas redujo al mínimo el empleo de la fuerza para sofocarla; mas bien recurrió a la persuasión para dispersar a la escasa fuerza rebelde.

Un factor importante que debilitó a este tipo de iniciativas subversivas fue que no se vieron favorecidas con el apoyo del gobierno norteamericano. Washington prefirió no correr riesgos, pues le preocupaba seriamente que los movimientos fascistas o comunistas europeos llegaran a cobrar vigencia en el continente americano.

Sin embargo, el éxito de la expropiación, en el plano interno, no dependió únicamente de la habilidad del régimen para neutralizar a la oposición, sino de su capacidad para mantener a flote un enorme complejo industrial a pesar de la ausencia de personal capacitado. El desarrollo general del país no había permitido la formación de cuadros técnicos nacionales que pudiesen tomar fácilmente sobre sus hombros la dirección de la industria petrolera. En los primeros años el gobierno tuvo que depender casi por entero del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM). De hecho durante el primer periodo de independencia de la industria petrolera, surgieron fuertes conflictos provocados por la pugna entre el gobierno y el sindicato por su control y administración. Sobrevinieron varias amenazas de huelga y diversos actos de sabotaje; pero finalmente el gobierno logró imponer su punto de vista.

Los obreros ocuparon los altos puestos abandonados por los técnicos extranjeros; saliendo adelante muchos de ellos. En poco tiempo fue posible comprobar, contra los pronósticos de muchos, que las innumerables dificultades técnicas no hundirían a la industria recién nacionalizada.

La situación no pasó inadvertida para la embajada norteamericana. En mas de una ocasión Josephus Daniels, entonces embajador en México, señaló al Presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt, y a Cordell Hull Secretario de Estado norteamericano, que no había manera de que Cárdenas diese marcha atrás, ya que su posición era mas sólida que nunca.

 


Expropiación petrolera
Glosario