Los
cruzados en Tierra Santa
En el 1009 el califa Al-Hakim dio órdenes de destruir la
Iglesia del Santo Sepulcro; aunque no fue destruida en su totalidad,
sufrió daños.
Esta
agresión propició que los cristianos de Europa organizaran
grandes expediciones conocidas como las Cruzadas, para recuperar los
lugares santos. Se realizaron alrededor de ocho cruzadas y se creó
el reino Latino de Jerusalén, que duró menos de un siglo.
En 1098, los cruzados derrotaron a los defensores sarracenos y turcos
de Jerusalén, objetivo principal de la Cruzada y mataron a miles
de judíos y musulmanes luego de caer la ciudad en 1099. El día
de Navidad de 1101, un franco, Balduino de Boloña, fue coronado
rey de Jerusalén. En el año 1187, los musulmanes unidos
bajo el mandato del sultán Saladino I derrotaron a los cruzados
y retomaron Jerusalén.