El 10 de marzo de 1977 unos astrónomos iban a bordo del Observatorio Aéreo Kuiper, un avión de la NASA equipado con un telescopio y una compuerta que se abre como la cúpula de un observatorio terrestre. Su objetivo era observar con los finos instrumentos del aparato la ocultación de la estrella SAO158687 por el planeta Urano.

 

 

 




El Observatorio Aéreo Kuiper, un avión militar C-141 adaptado por la NASA para la observación astronómica.

Urano está 19 veces más lejos del sol que nuestro planeta. A esa distancia, Urano tarda 84 años en darle la vuelta al sol. En 1977, antes del Telescopio Espacial Hubble y de las naves Voyager 1 y 2, la única forma de determinar el tamaño de Urano era medir cuánto tarda en pasar frente a una estrella lejana. Para eso los astrónomos usaban un telescopio conectado a un aparato qe mide la intensidad de la luz de la estrella y hace una gráfica que se llama curva de luminosidad. Lo que esperaban encontrar los astrónomos era una cosa así:

El pozo que se ve en esta gráfica es el lapso durante el cual Urano pasa frente a la estrella y obstruye su luz. La duración de la ocultación se puede usar, por ejemplo, para calcular el diámetro del planeta.

Pero en vez de obtener una curva como la de arriba, los astrónomos obtuvieron esto:

¡Antes y después del paso de Urano algo estaba ocultando brevemente a la estrella!

 

 




El telescopio del Observatorio Aéreo Kuiper
. La ventaja de un telescopio que vuela es que puede situarse por encima de las nubes. Hoy en día esta ventaja se obtiene mejor con telescopios espaciales.

La explicación más sencilla es que Urano tiene un sistema de anillos parecidos a los de Saturno, pero muy oscuros. Por so nadie los había detectado antes.

 

 

 

Los anillos de Urano vistos por el Voyager 2

Luego otros observatorios astronómicos confirmaron la existencia de los anillos de Urano.

Urano y su sistema de anillos

 

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Eclipses, tránsitos y ocultaciones
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