Contenido: Sergio de Régules Ruiz-Funes
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En un mapa los contornos de los continentes se parecen a las piezas de un rompecabezas porque muchos litorales que se hacen frente a través del mar dan la impresión de que embonan.
Desde el siglo XVIII por lo menos hubo personas que notaran esta extraña concordancia de los contornos continentales. Pero si los continentes eran piezas de un rompezabezas, ¿cómo podían haberse separado? ¡Los continentes no se podían mover!
Durante casi dos siglos el único indicio de que los continentes podían tener movimiento fue la congruencia de sus contornos, indicio que nadie juzgó suficiente para concluir que los continentes se movían.



Algunas de las piezas del rompecabezas geológico.

 

En 1915 Alfred Wegener, un meteorólogo y astrónomo alemán que había explorado Groenlandia, publicó el libro El origen de los continentes y los océanos, en el cual proponía la descabellada hipótesis de que la corteza terrestre estaba en movimiento.

Wegener escribió: "La idea del desplazamiento de los continentes se me ocurrió desde 1910, estudiando el mapa del mundo bajo la impresión directa que me produjo la congruencia de los contornos de los continentes que están a uno y otro lado del Atlántico. Al principio no hice mucho caso de esta idea por parecerme poco probable. Pero en el otoño de 1911 cayó en mis manos por casualidad un informe por medio del cual me enteré de que había pruebas paleontológicas de la existencia de un antiguo puente terrestre entre Brasil y África".

Hacía tiempo ya que los paleontólogos estaban confundidos por las semejanzas de las especies prehistóricas que habían poblado tierras separadas por vastos océanos; por ejemplo, África y América del Sur. Si los continentes estaban fijos --y descartando la idea absurda de que una especie hubiera surgido en dos lugares distintos de manera independiente--, la única forma de explicar estas semejanzas era suponer que en el pasado había existido una conexión por tierra entre ambos continentes, que luego se había hundido, dando lugar al océano Atlántico.
Wegener reunió toda la evidencia en favor de los supuestos puentes terrestres y escribió: "Quizá no sea exagerado decir que si no aceptamos la idea de estas antiguas conexiones terrestres, la evolución de la vida en la Tierra y las semejanzas entre los organismos modernos de continentes muy separados son un acertijo sin solución".
A menos que, en lugar de haber estado conectados por tierras intermedias hoy hundidas, estos continentes hubieran estado conectados simplemente porque en el pasado estaban juntos.

 

Algunas de las pruebas de Wegener del movimiento de los continentes


- Los contornos de los continentes embonan.

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Coincidencia de fósiles y estratos geológicos a uno y otro lado del Atlántico.

- Estratos geológicos depositados en climas tropicales, pero que hoy se encuentran en climas fríos, y viceversa.

- Indicios de una misma glaciación en lugares muy separados como África, América del Sur, Australia, India y la Antártida.

- El hábitat de ciertas especies como el caracol de jardín abarca varios continentes.


Wegener se puso a estudiar y descubrió que entre América del Sur y África no sólo había animales prehistóricos en común: además los estratos geológicos de uno y otro continente se correspondían como las capas de relleno de dos pedazos de un mismo pastel. Lo mismo sucedía con faunas prehistóricas y estratos geológicos de otras piezas del rompecabezas.


Wegener reunió muchas pruebas independientes más de que los continentes se movían, pruebas que tienen que ver con el estudio del clima del planeta en épocas remotas y del campo magnético terrestre. En su libro escribió:
"Es exactamente como si quisiéramos juntar los pedazos de una hoja de periódico rota haciendo coincidir los contornos y luego comprobáramos que el texto empata de uno y otro lado. Si esto sucede, no quedará más remedio que concluir que así, en efecto, estaban reunidos los pedazos de periódico. Con un sólo renglón para hacer la prueba hubiera bastado para concluir con alto grado de confianza que así estuvieron reunidos los pedazos, pero si contamos con n renglones, la seguridad se eleva a la n-ésima potencia".

Actividad: Rompe una hoja de periódico en varios pedazos, revuélvelos y trata de juntarlos guiándote por sus contornos y por el texto. ¿Fue fácil? ¿Estás seguro de que los uniste correctamente? ¿Por qué?




Wegener descubrió que hace 250 millones de años todos los continentes que existen hoy en día estaban juntos, formando un solo supercontinente al cual llamó "Pangea".

 


Por lo visto a Wegener le gustaban las apuestas porque también escribió:
"Supongamos que podemos apostar diez contra uno a que la teoría de deriva continental es correcta sobre la base de un solo 'renglón'. Entonces, como tenemos por lo menos seis de estos 'renglones' independientes, podemos apostar un millón a uno a que la teoría es correcta".

Pese a la seguridad de Wegener, no convenció más que a unos cuantos geólogos, y para 1940 la teoría de la deriva de los continentes estaba casi en el olvido.

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